Estrategias sencillas y hábitos diarios para mantener tus ojos saludables en la era digital.
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Con el paso de los años, es natural notar cambios en la calidad de nuestra visión. Factores como la reducción de la flexibilidad del cristalino o la fatiga ocular acumulada juegan un papel importante. Sin embargo, no todo es inevitable.
Adoptar hábitos preventivos desde hoy puede marcar una gran diferencia. El descanso adecuado y la protección contra la luz excesiva son pilares fundamentales que a menudo ignoramos en nuestra rutina diaria.
Pequeños cambios hoy garantizan una mejor calidad de vida mañana.
El uso de gafas de sol de calidad es vital para proteger los tejidos oculares de la radiación nociva.
Cada 20 minutos, mira a 20 pies de distancia (6 metros) durante 20 segundos para descansar la vista.
Alimentos ricos en antioxidantes como las hojas verdes ayudan a mantener la mácula saludable.
Dormir las horas adecuadas permite que tus ojos se recuperen y lubriquen naturalmente.
Somos lo que comemos, y nuestros ojos no son la excepción. Una dieta pobre en nutrientes puede acelerar el deterioro visual asociado a la edad.
La prevención es la herramienta más poderosa que tienes. No esperes a tener síntomas para actuar.
"Desde que aplico la regla 20-20-20, siento mis ojos mucho menos cansados al final del día laboral."
- Carlos M.
"Información muy útil y fácil de entender. He mejorado mi dieta y noto la diferencia."
- Ana R.
"Consejos prácticos sin promesas falsas. Justo lo que buscaba para cuidar mi vista."
- Roberto L.
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Generalmente, los cambios relacionados con la edad, como la presbicia, comienzan a notarse alrededor de los 40 a 45 años, aunque esto varía según cada persona.
No se puede detener el envejecimiento natural, pero hábitos saludables pueden retrasar problemas y mantener una mejor calidad visual por más tiempo.
Causan fatiga visual digital y sequedad, pero no suelen causar daño permanente si se toman descansos y se usa la protección adecuada.
Vegetales de hoja verde (espinaca, kale), pescados grasos, huevos, nueces y frutas cítricas son excelentes opciones.